¿Cuándo tenemos que instalar un sistema de extinción automática en cocinas?

El rugido constante de una campana extractora, el chisporroteo de unas freidoras al límite y ese calor seco que se pega a la piel… Las cocinas industriales no son un entorno amable. Pero más allá del sudor y la tensión del servicio, existe una amenaza que no se puede pasar por alto: el fuego. Y no hablamos solo de normativa o reglamentos que nos obligan a instalar equipos. Hablamos de algo mucho más básico: la seguridad de las personas, del negocio y de todo lo que se construye entre fogones.

¿Por qué son tan importantes los sistemas de extinción automática en cocinas industriales?

Porque la realidad manda. Y la realidad dice que los incendios en cocinas profesionales son más frecuentes de lo que muchos quieren admitir. Basta un descuido, una freidora mal vigilada o un fogón que no se apaga del todo. Cuando eso ocurre, la única barrera real entre una anécdota y una tragedia es un buen sistema de extinción automática instalado en la campana extractora.

Por eso, cada vez más locales de hostelería deciden adelantarse al problema. No esperan a que la ley les obligue. Porque saben que una instalacion automatica de extincion de incendios es tan necesaria como el aceite o el gas.

La normativa: lo que exige la ley y lo que la lógica recomienda

El marco normativo no deja demasiados resquicios a la interpretación. El Código Técnico de la Edificación (CTE), en su Documento Básico de Seguridad en caso de Incendio (DB SI), es claro. Obliga a instalar un sistema de extinción automática en cocinas que superen los 20 kW en edificios de uso hospitalario o residencial público.

Para el resto de usos (comercial, viviendas, oficinas, hostelería…), la obligación aparece a partir de los 50 kW de potencia instalada. Pero ojo: la potencia se calcula sumando solo aquellos aparatos susceptibles de causar ignición, como freidoras, planchas o fogones. Además, las freidoras se computan a razón de 1 kW por cada litro de capacidad, lo que suele disparar el total rápidamente.

Por eso, es muy común encontrar locales comerciales con menos de 50 kW que igualmente deciden instalar un sistema automático. ¿Por qué? Porque así evitan que su cocina sea clasificada como espacio de riesgo especial, lo que implicaría invertir además en puertas cortafuegos, elementos ignífugos y otra serie de medidas pasivas muy costosas.

En estos casos, la instalación de un sistema de extinción automática en campanas industriales sale mucho más rentable y efectiva que cualquier otro remedio posterior. Además, hoy es fácil y económico encontrar el precio sistema automático de extinción de incendios en cocinas sin necesidad de embarcarse en presupuestos opacos o reformas traumáticas.

Cómo evitar que tu cocina sea un espacio de riesgo especial

La clave está en la nota (1) del DBSI: “No se consideran locales de riesgo especial aquellas cocinas que estén protegidas por un sistema automático de extinción”. Así de sencillo. Es una excepción que nos abre la puerta a montar un local más eficiente, menos burocrático y sobre todo, más seguro.

Por tanto, en términos prácticos:

  • Cocinas en hospitales o residencias públicas: obligación a partir de 20 kW
  • Cocinas en comercios, bares, restaurantes, viviendas: obligación a partir de 50 kW

Pero incluso por debajo de esos límites, la instalación sigue siendo más que recomendable, tanto para cumplir con el seguro como para facilitar la concesión de licencias. Y, sobre todo, porque una campana bien protegida puede marcar la diferencia entre apagar un incendio en segundos o tener que lamentar pérdidas graves.

Todos estos puntos se recogen detalladamente en la normativa extincion automática cocinas, que es el referente que cualquier empresa instaladora debe conocer al dedillo.

UNE 23510:2017 – El estándar que debe cumplir tu equipo

El sistema de extinción automática no puede ser cualquiera. Debe cumplir con la UNE 23510:2017, que establece los requisitos técnicos para este tipo de instalaciones. Además, tiene que ser ejecutado por una empresa registrada en el sector de Protección Contra Incendios y habilitada por Industria.

La instalación debe contar con:

  • Evaluación Técnica de Idoneidad (ETI)
  • Certificación firmada por ingeniero competente
  • Material homologado

Esto no es una cuestión menor: los seguros y los técnicos municipales lo revisan con lupa, y cualquier fallo puede suponer sanciones, demoras o, peor aún, la nulidad del sistema en caso de siniestro.

Sistema Protex: Fiabilidad y rapidez

Uno de los sistemas más completos es el Protex, que combina eficacia, velocidad de actuación y facilidad de instalación. Su agente extintor es un espumógeno inofensivo para el personal y capaz de apagar un incendio en cuestión de segundos.

Su funcionamiento se basa en:

  • Sensor térmico que se rompe por temperatura y activa el sistema automáticamente
  • Pulsador manual por si se requiere una activación inmediata
  • Difusores en campana, conductos y sobre los aparatos de cocina
  • Tuberías de acero inoxidable, resistentes y fáciles de limpiar

Además, no requiere boquillas específicas para cada aparato: funciona sobre todo tipo de superficies y equipos, desde planchas hasta woks, sin necesidad de configuraciones adicionales.

Una decisión inteligente, hoy más que nunca

En tiempos donde cada licencia cuesta sudor, y cada seguro se lo piensa dos veces antes de pagar una indemnización, proteger la cocina con un sistema de extinción automática es tan importante como tener una buena carta o un buen chef.

Instalar uno no solo te posiciona mejor ante la Administración, sino que te permite ahorrar tiempo, evitar obras y ganar en tranquilidad. Y eso, cuando tienes un local lleno, un horno encendido y el tiempo corriendo en contra, no tiene precio.

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